Mantener o avanzar, esa es la cuestión
Creo que me es imposible contar los momentos en que me he mordido la lengua y no me he atrevido a pronunciarlo. Miedo a herir, a que duela o a herirme. Cuántas veces no he preguntado por pánico a una respuesta que no me gustase. Cuántas conversaciones que se han acabado con tantas cosas que decir. Arrancándome entre suspiros los pensamientos que no se a…
